Día mundial de la tortilla de patata

El 9 de marzo se celebra el día mundial de la tortilla de patata. Es un plato sencillo, de pocos ingredientes y sin embargo, uno de los más apreciados y consumidos en el día a día de la cocina española desde hace cientos de años. El coste no es alto y la tortilla se puede consumir tanto fría como caliente y es fácil de transportar, todo son ventajas. En definitiva es un plato emblemático y representativo de nuestra cultura como la tortilla de patata.
Con o sin cebolla, poco hecha o cuajada, fría o caliente, hecha en el momento o del día siguiente, sola o acompañada…Hay tantos tipos de tortillas de patata como de personas, pero en lo que sí nos ponemos de acuerdo es en que es un plato delicioso, muy nuestro, que no falta en nuestros hogares.
Lo tradicional es freir las patatas en la sartén, pero ya hay quién prefiere hacerlas en microondas o airfryer o incluso hay tortillas hechas con patatas fritas de bolsa.
Un poco de historia de la tortilla de patata
El festejo se remonta al siglo XV en España, cuando se acudía el 9 de marzo, aniversario de la muerte de Santa Juana, al Convento de Cubas de la Sagra, donde había vivido esta monja con fama de sanadora. Al llegar la hora de la comida, la gente se encontraba a la altura de Fuenlabrada y sacaban sus viandas para reponer fuerzas. Lo más típico de llevar para la merienda del camino era tortilla y pan, de ahí quedó la tradición de celebrar el 9 de marzo con esta comida campestre a base de tortilla.
Hay varias teorías sobre el origen de la tortilla de patatas. Algunos estudios señalan que se originó en Extremadura, por un invento del Marqués de Robledo.
Otra leyenda afirma, que el General Tomás de Zumalacárregui, durante el sitio de Bilbao, inventó la tortilla de patatas como plato sencillo, rápido y nutritivo con el que saciar las penurias del ejército carlista. Aunque se desconoce si es cierto, se decía que la tortilla comenzó a difundirse durante las primeras Guerras Carlistas. Otra versión de la misma leyenda afirma que lo inventó una anónima ama de casa navarra, en cuya casa paró el mencionado Zumalacárregui, la señora, que era pobre y lo único que tenía eran huevos, cebolla y patatas, acabó haciendo un revuelto con todo ello, revuelto que gustó mucho al general, que luego la popularizaría entre sus tropas.
También hay datos que citan que las distintas formas de preparación de tortilla de patatas se deben al cocinero aragonés Teodoro Bardají Mas, que en la fecha ya más tardía del 17 de marzo de 1935 en el «Semanario ellas» da a conocer una receta original de su tortilla. Se trata de la que conocemos hoy como tortilla española pero con la variante de que no fríe con antelación las patatas.
Tantas tortillas como personas
Aunque su origen es humilde, este plato ha evolucionado con el tiempo y ha dado lugar a una sorprendente variedad de versiones, cada una con su propio toque especial. Viajar por España y probar las diferentes interpretaciones de la tortilla es como hacer un recorrido por las costumbres y gustos locales.
En Galicia, la tortilla es casi un «tesoro nacional». En el pueblo de Betanzos, cada año se celebra un campeonato de tortillas donde el objetivo es lograr la textura más jugosa y líquida posible. El concurso atrae a aficionados y expertos, y la tortilla gallega, con su centro casi crudo y su sabor intenso, se ha convertido en un símbolo de la tradición culinaria de la región. Dicen que en Betanzos las tortillas son tan únicas que es casi imposible replicarlas fuera de sus cocinas.
Más al este, en el País Vasco, encontramos la tortilla de bacalao, que combina la esencia de la tortilla con la tradición marinera de la región. En las sidrerías vascas, el ritual de la tortilla de bacalao va acompañado de un buen vaso de sidra natural. El bacalao, con su toque salino, aporta un sabor profundo y característico. Aquí, la tortilla es más que un plato: es una experiencia en sí misma, donde el mar y la tierra se encuentran en cada bocado.
Pero este “viaje” no termina aquí. En los hogares de toda España, cada familia tiene su propio secreto. Algunos añaden pimientos verdes, aportando un toque fresco y ligeramente dulce que transforma el sabor de la tortilla. Otros prefieren intensificarla con un poco de chorizo o jamón, creando una versión más contundente. ¡Incluso hay quienes se atreven con ingredientes modernos, como trufa o queso curado, llevando la tortilla a un nivel casi “gourmet” sin que pierda su esencia.
En los últimos años, la tortilla de patatas ha llegado incluso a las mesas de los mejores restaurantes. Algunos de los chefs más renombrados de España, como Ferran Adrià y los hermanos Roca, han llevado la tortilla de patatas a la alta cocina, creando versiones de autor que van desde la famosa tortilla “deconstruida” hasta mini tortillas servidas como aperitivos. Estos chefs no solo han reinterpretado la receta, sino que la han elevado, recordándonos que un plato humilde también puede ser sofisticado y actual.
Cada reinterpretación, cada versión regional, añade algo único a este plato. La tortilla de patatas ha demostrado que, al igual que el propio país, es capaz de adaptarse y evolucionar. Y aunque cada rincón de España tenga su propia forma de prepararla, todas estas versiones comparten un mismo espíritu: el de un plato que, con sencillez y alma, sigue conquistando a quienes lo prueban, generación tras generación.
Fuente: patatas tarsa, ABC (foto).