Altas capacidades y el mantra «no lo veo»

Todas las familias relacionadas con las altas capacidades conocen el mantra «no lo veo». Es una frase que antes y después, aquí y allá, es escuchada con frecuencia para poner en duda la condición de una persona con estas características. Y es que esto es muy habitual, por muy sorprendente que parezca, incluso en el cole o por otros familiares o amigos.

Yo misma lo he escuchado infinidad de veces, tanto, que tengo ya mi propia reflexión al respecto: Si te dijera que mi hijo tiene una problema de corazón diagnosticado por un cardiólogo, ¿dudarías del diagnóstico? ¿dudarías del profesional especialista? ¿cuestionarías al niño por moverse demasiado o por no cansarse como esperas? Cuando un niño o niña es identificado con altas capacidades, lo es por un psicólogo clínico especializado, entonces ¿por qué otras personas con otros conocimientos lo niegan?, así de simple es la cuestión. Si no lo ves, seguramente es porque no conoces bien al niño o niña y porque tienes mitos adquiridos sobre cómo es una persona de alta capacidad. Por eso te invito a leer este post del blog Incansable aspersor a continuación.


Antes de iniciar un examen de los mitos más conocidos en este campo ilustrados con frases reales escuchadas en diversos contextos por decenas de personas que han participado en esta entrada compartiré una reflexión general sobre el trasfondo que posibilita esta forma de respuesta tan desviada de la realidad del fenómeno de las altas capacidades

En esta entrada lo que hago es describir sucintamente una tendencia común, frecuente o usual. No se pretende realizar un ejercicio de universalización (generalización excesiva) que sería injusta con las personas que no participan activamente de esta tendencia. Es importante esta precisión para tratar de no desviar la atención de lo importante, conocer la tendencia y en qué está basada. Solo conociendo lo que pasa podemos cambiar lo que pasa.

NO LO VEO

Esta respuesta mecánica, repetida con frecuencia en el ámbito de las AACC, se sustenta en una “guía nesciente” que la dirige siempre hacia el mismo puerto. Esta guía fue descrita por el físico David Bohm y nombrada como infraestructura tácita de las ideas.

“La tendencia de la mente a aferrarse a lo conocido se intensifica por el hecho de que la estructura tácita está inseparablemente entretejida con toda la realidad de la ciencia y con sus instituciones, de las que depende la seguridad profesional de todo científico. El resultado es que hay siempre una fuerte presión contra cualquier investigador que amenace con «estrellar el barco». Esta resistencia no se limita, claro está, a la ciencia, sino que tiene lugar en todas las esferas de la vida, cuando se ven amenazados pensamientos y sentimientos que nos resultan familiares y cómodos. La tendencia general será, por consiguiente, la falta de energía y el coraje necesarios para cuestionar la totalidad de la infraestructura tácita de un campo. Y resultará cada vez más difícil hacerlo, ya que toda la infraestructura se extiende en último término, mediante sus implicaciones, a todo el conjunto de la ciencia e incluso de la sociedad.”

¿Qué pensamientos resultan familiares y cómodos a la sociedad en general? Pues que el objeto susceptible de detección e identificación llamado “altas capacidades” o “superdotación” (ya he argumentado que no son el mismo objeto, pero para la sociedad en general sí lo es) presenta una serie de propiedades prácticamente sobrehumanas. Esta aberración del ‘objeto’ real conduce necesariamente a la respuesta “no lo veo”. Alguien puede estar décadas observando niños y, sin embargo, “no ver” ningún superdotado. ¿Por qué? Pues simplemente porque el ‘objeto’ que espera encontrar no existe, no es real, es producto de la imaginación colectiva anclada en poderosos mitos y estereotipos -esquemas simplificados de una realidad que se desconoce- que circulan constantemente a través de diversos medios de desinformación.

FRASES REALES ANCLADAS EN MITOS

En la elaboración de esta parte han participado muchas personas que han querido dejar constancia de lo que han escuchado cuando intentaban dialogar sobre sus hijos en un entorno educativo. A todas ellas, gracias por participar.

Para no pecar de exceso de metraje, pondré algunas frases y las relacionaré con el mito correspondiente, mostrando el contraste con la realidad. Los mitos detectados, clasificados y discutidos por el Profesor Tourón podéis verlos aquí, aquí, aquí y aquí.

1) LA ALTA CAPACIDAD ES INNATA / FRUTO DEL TRABAJO

Aunque suene extraño, en este ámbito se sostienen mitos contradictorios entre sí. Este es uno ejemplo claro.

“No me gusta etiquetar….se es o no se es”
“No te preocupes, esto con el tiempo se quita”

REALIDAD: Este mito se sustenta en la falsa dicotomía, felizmente superada, entre posturas genetistas (nature) y ambientalistas (nurture). En la actualidad es un consenso considerar que ambos aspectos influyen. Si todo fuera naturaleza, la educación sobraría; si todo fuera trabajo, cualquiera podría ser un genio con el tiempo suficiente. La realidad desmonta ambas visiones extremas. Recojo las palabras de Tourón: “la capacidad es potencial y el fenómeno del que estamos hablando no corresponde a un atributo físico (es ridículo decir que unos ‘son superdotados’ y otros ‘no lo son’; y más ridículo todavía decir que lo son si tienen un CI de 130 (o superior) y no lo serán si es de ¿128?). Que la capacidad es potencial, significa que hablamos de capacidades naturales que han de convertirse en capacidades sistemáticamente desarrolladas, es decir en competencias…”.

El mito se consolida cuando se considera alta capacidad a partir de un punto de corte arbitrario, situado en el 130 -dos desviaciones típicas-, incluyendo de paso dos características no cognitivas que dificultan una detección mínimamente decente: gigantesca motivación y exhuberante creatividad. Los propios autores de los test de inteligencia se manifiestan contra esta idea. En esta entrada de La Rebelión del Talento podéis comprobarlo.

Este mito se apoya en otro que veréis publicado constantemente en los medios de comunicación e incluso en algunos artículos más serios: la OMS define a una persona superdotada como aquella que supera el CI de 130 en una prueba de inteligencia. Este mito subyacente nace de que, efectivamente, hasta los años 60 ó 70, la OMS utilizaba una clasificación basada en el CI para categorizar la inteligencia. Recordemos que se inspiraba en una clasificación que realizó Terman en 1916 en las que se usaban términos como imbécil, idiota o morón para definir a las personas según su cociente intelectual. Por fortuna, esta clasificación se superó a partir de los años 80 y en la actualidad no se utiliza. Sin embargo, en el caso de la superdotación persiste esa idea. Este mito sería fácil de desmontar si buscáramos en la web de la OMS alguna referencia explícita e indubitable de que la superdotación se define así. No la hay. Es una consideración ya superada y actualmente no deberíamos utilizarla. Pero lo hacemos, con una insistencia tal que lo damos como valor de verdad irrefutable en muchos casos.

2) RENDIMIENTO ACADÉMICO EXTRAORDINARIO EN TODAS LAS ÁREAS

Este mito es especialmente persistente.

“Tu hijo no tiene sobredotación, le he preguntado qué es un cráter y no lo sabía.”
“Falla en lo más sencillo, ¿Cómo le voy a poner tareas más complejas?”
“Estáis seguro que es superdotada? Con las notas que saca parece que las pruebas están mal. Habrá que repetirlas y comprobarlo…”
“Yo no veo que demande nada más. En clase no destaca para nada. Si está suspendiendo, ¿cómo vamos adelantarle?”
“No creas que destaca en todo. Hoy no ha querido colorear los mandalas.”
“Si eres tan lista, ¿cómo no sabes tal cosa?”
“Pues su hijo también suspende.”
“Yo no veo que el niño sepa de Egipto como aquel niño que llevaban a Crónicas Marcianas.”
“Si fuera excelente en todo… pero con esa letra tan fea…”
“El rendimiento es bajo, ya hace dos años que le pasamos las pruebas, igual ya no es superdotado.”
“Si es tan listo, que lo demuestre.” (Inspector de zona)
“No es una niña de 10”
Frase dicha por otro niño al mio: «tu te tienes que saber cuantas teclas tiene un piano cómo eres superdotado»
“Mira yo en mis 35 años como docente nunca he tenido un niño de aacc, pero tuve una vez un asperger que sabía muchísimo más que tú hija… ¡Ese sí que era inteligente!”

“yo tuve uno hace dos años, le adelantaron un curso y luego solo sacaba sobresalientes, como los demás alumnos buenos”

REALIDAD: Este es “el mito” por excelencia. Se ancla en la asunción de que alta capacidad es sinónimo intercambiable de alto rendimiento académico. Sin embargo, la realidad dista mucho de esa aberrada idea. La investigación muestra que hay un importante porcentaje de fracaso o de bajo rendimiento escolar (cerca del 70%), lo que debería desmontar por completo este mito. Algo que, por desgracia, está muy lejos de ocurrir. Y menos si cada vez que se publica una noticia en un medio la imagen que la ilustra es el típico niño con gafas mirando una pizarra llena de fórmulas matemáticas inextricables. Así es imposible penetrar y convencer del error a la sociedad en general.

Aquí un ejemplo palmario de cómo un medio de tirada nacional (y no es el peor de todos) puede tirar por tierra todo el trabajo con una foto lamentable y uno contenido trufado de estereotipos.

Muchos superdotados fracasan en la escuela.

Este pasaje condensa unos pocos: “en lo negativo, son también poco capacitados físicamente y con escasas habilidades para sociabilizar, apenas duermen y no gozan de mucho sentido del humor”. Contra esto es difícil pelear. Se queda pegado a nuestro imaginario y no hay modo de sacarlo de ahí.

Otro ejemplo impactante. Ya el titular y la foto te tira de espaldas, pero al entrar encuentras todo un compendio de mitos: Pequeños gestos para criar a un genio, según un estudio de 45 años con niños súper inteligentes

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3) NO NECESITAN AYUDA

“Es muy lenta haciendo las cosas y desorganizada.”
“¿Un niño que va al logopeda puede ser de altas capacidades.? Tengo entendido que no…”
“Tiene la parte emocional bloqueada. No lo considero de altas capacidades.”
“Tu hijo no necesita NADA. Solo quita horas a los que más lo necesitan”
“No encaja en el status quo.”
“Yo iré atendiendo a las necesidades que vaya viendo. Si lo considero oportuno ya le daré tutoría. Por el momento nada destacable.”
“Si es tan listo, tendría que saber cómo comportarse en todo momento, y él se porta mal”
“La niña no se queja”
“Los niños AACC leen solos, escriben solos, lo aprenden todo solos…”
Con 3 años, era el único que salia al patio sin abrigo en invierno. Cuando fui a preguntar al profe, me respondió “¿No es tan listo? Pues que se ponga el abrigo el sólo”
“Pero si se despista muchísimo¡, no presta atención, nunca se acuerda de apuntar las cosas en la agenda ni siquiera recuerda sacarse el abrigo cuando llega a clase!”

REALIDAD: Este mito es uno de los más absurdos que existe. Es tal el dislate que para entenderlo bien hay que salir del marco educativo y fijarse en los talentos deportivos. Pensar que sus capacidades naturales les va a hacer el camino sin ayuda es un auténtico despropósito. Es como si creyéramos que Messi iba a llegar a ser Messi sin tener una cancha de fútbol, un balón y otros compañeros de juego para desplegar su talento natural para este deporte. No tiene mucho sentido sostener eso.

4) SON PERFILES AJUSTADOS, POPULARES Y FELICES

“Tiene que aprender a adaptarse a cada profesor.”
“Tiene demasiada autoestima.”
“Es demasiado sensible.”
“¡Siempre quiere destacar en todo!”
“No insistiré mucho en la adaptación curricular. Sus maestros le podrían tomar manía.”
“Si se frustra, así aprende antes a frustrarse.”
“Tiene 4 años, tiene que hacer las fichas, me distrae a los demás, no quiere nada más que lo que le gusta, leer, así que lo pongo en el rincón de leer y toma las fichas, que las haga en casa”
“Va a sufrir en la vida.”
“Olvídate de aprender quienes eran los Etruscos, ahora estamos estudiando Roma (4° primaria)… Seño pero antes estaban los Etruscos…Sí, pero hay que dejarlo para cuando estés en la ESO, sino te aburrirás.”

REALIDAD: Otro mito persistente, que posiblemente se ha consolidado por la idea descabellada de que hay “un perfil de alta capacidad” que indudablemente concentra todas y cada una de las características señaladas en la investigación. La frase “es que no da el perfil” también es muy habitual y denota bastante ignorancia sobre la heterogeneidad que presenta este colectivo. Sería tan absurdo como pensar que todas las personas altas se asemejan entre sí en otras características que no sea la altura.

5) ESTÁN SOBREESTIMULADOS

“Seguro que su madre se pasa todo el día poniéndole ejercicios en casa para que sepa más que los demás.”
“Es que hay padres que están obsesionados con que su hijo sea superdotado.”
“No lo apures, si lo sobreestimulas le haces mal… ya se igualará.”
“De seguro ya le tienes un plan de vida estructurado para que te saque de pobre y vivir de él.”
“No sé qué le da a los padres por querer adelantar a los niños, total para luego tener que trabajar un año más para jubilarse.”
“No tiene mérito que haga puzzles de 50 piezas con 3 años recién cumplidos porque está acostumbrada a hacerlos en casa”
“No tiene nada de especial que haga esos cuadros y collages porque su madre le da los materiales”
“Es una moda ahora y es porque están sobreestimulados…les pasa a los hijos de maestros”
“Tiene un percentil 95 en razonamiento verbal, pero es porque está sobreestimulado, no en vano me ha contado que pasa sus vacaciones en Francia (esta la tengo por escrito en el informe de la orientadora)”
“Frenalo, que juegue, pero que no haga nada relacionado con la escuela porque después se va a aburrir”
“¿Que el niño lee y escribe con 3 años? No es mérito del niño, sino de la madre”
“Te recomiendo que vayas a terapia, tus hijos están nerviosos porque tú se lo transmites”
“Si ya saca todo sobresalientes y ha dejado de tener ataques de ansiedad para entrar en el cole (a costa de horas y horas de psicólogo claro), ¿qué más quieres? Si es que estáis obsesionados con exprimir a vuestros hijos” (Directora)

REALIDAD: Todo el mundo tiene puntos fuertes y puntos débiles en su perfil cognitivo. Esto es una hecho poco controvertible. Además, por más que estimules a una criatura no vas a lograr que su potencial aumente más allá de su límite natural. Eso sí, si no lo estimulas posiblemente ese potencial no se exprese en ninguna habilidad específica, pero este mito no se basa en esta asunción. Aquí podéis leer un artículo que muestra el escasísimo impacto que tiene el entrenamiento mental en la inteligencia fluida. No es posible crear Einsteins de la nada, que es lo que muchas veces se les recuerda a los padres más “preocupados” por el desarrollo de las habilidades intelectuales de sus hijos, que los hay.

6) SON PRODIGIOS

“Me ha decepcionado.”
“Total: en la vida no triunfan los inteligentes, solo los ‘avispados’.”
“Estos niños se suelen igualar.”
“Va a sufrir en la vida.”
“¿Para que quieres saberlo? Si eso le va a perjudicar…”
“No te preocupes, esto con el tiempo se quita”

REALIDAD: Este mito se sustenta en la profunda confusión que genera la palabra precocidad, mal usada en el ámbito de las altas capacidades. En algunos casos se iguala su sentido al de prodigio, esperando que tanto de pequeño como de adulto sea una eminencia. Y, en otros, se presupone que esa expresión temprana con el tiempo se igualará. La realidad y la investigación muestra que el 98% de los niños detectados como precoces siguen manteniendo su excepcionalidad intelectual cuando crecen. No se les “cae” como lo puede hacer el pelo.

7) SON DE CLASE SOCIAL MEDIA-ALTA O ALTA

Inspector de zona…”ya sabes que hay catedráticos que se creen que sus hijos son muy listos”
“El CI es estratosférico, pero no saca todo 10, tiene dos 9. No lo tengo claro. Tendrá que ver con vuestra afición a los viajes y los museos. Esto os ha pasado porque en tu casa todos tenéis estudios”

REALIDAD: La alta capacidad emerge en cualquier sustrato social, incluso en los más marginales. Pero sí que es cierto que una inadecuada estimulación puede apagar ese potencial y dificultar su expresión adulta.

8) NO HAY ALTAS CAPACIDADES COMO GRUPO DIFERENCIADO

“¿Tu niño es sobredotado? ¿ Pienso que cualquiera de los otros puede serlo antes que el tuyo.”
“En clase, tengo al menos 3 o 4 como el tuyo.”
“Lo de las altas capacidades es moda hoy en día.”
“Tu niño es como todos los demás en la clase, igual que X igual que Y…”
“Tu hijo no es de altas capacidades y si lo es, no es el único de mi clase. Debes olvidarte de este tema y preocuparte que tu sea feliz que es lo hago yo en clase.”
“Esto de las altas capacidades son chorradas que se inventan ahora. A los niños no hay que ponerles etiquetas. Todas las madres pensáis que vuestros hijos son lo más.”
“Yo, si fueran mis hijos me alegraría que me dijeran que son como todos los demás.”
“¿Que tu hija es superdotada? ¡Qué horror, yo por nada del mundo querría a un hijo así! ¡¡Menos mal que la mía es normal!!”
“El que tenga un percentil X es una tontería que se han sacado ahora los psicólogos.”
“La sobredotacion no existe. Es un mito. “(Profesor /pedagogo)
“Las AACC no existen, es la evolución humana”
“En clase son 25 alumnos y no voy a permitir que ninguno vaya por delante, así que no le voy a dar el libro que recomienda la orientadora, que repase con todos”

REALIDAD: Debido a la proliferación de conceptos y de modelos explicativos que ha habido en la historia de este constructo este mito ha ido emergiendo con fuerza. Sobre todo en el caso del término Superdotado, que es una pésima traducción del término inglés Gifted, que de traducirse literalmente como Dotado o Bien Dotado pasó a tomar este sentido tan extremo que tanto daño ha provocado en la imagen de la etiqueta que se forma en torno al mismo. Etiqueta que tiene una enorme carga y enormes expectativas. Tantas, que muchos niegan la existencia de este fenómeno porque jamás ha encontrado a alguien con estas características, y piensan que esto es una moda creada por psicólogos que sólo desean hacer negocio con estas criaturas.

9) LOS PROGRAMAS ESPECIALES PERJUDICAN SU DESARROLLO

“¿Para qué quieres que lo evalúen? Si total no van a hacer nada por él.”
“Lo importante es divertirse, ya tendrá tiempo para aprender”
“Este es un colegio para niños que quieran tener una infancia normal.”
“Le falta habilidades sociales porque lo llevaste poco al parque y no lo obligaste a jugar con niños de su edad.”
“¿No te has planteado que el hecho de ser tan insistente puede perjudicar a tus hijos?” (Técnico de atención al la diversidad)
“Déjate de llevarla a clases de astronomía y llévala al parque y si quiere saber cosas le vas contando de qué especie son los árboles que os vais encontrando. Es que la niña lo que necesita son más abrazos y jugar con niños. Pero no te preocupes que eso es muy habitual que os pase a los padres demasiado estrictos”
“¿Para qué la quieres adelantar de curso? ¿No ves que en el curso siguiente también se va a aburrir? ¿Y luego qué? ¿Va a la universidad con doce años?”
“Deberías apuntarla a alguna actividad extraescolar que fuera en grupo, le ayudaría a relacionarse mejor”

REALIDAD: El artículo 29.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, de cumplimiento obligatorio por parte de todos los países firmantes, entre los que está España, dice literalmente que “los Estados Partes convienen en que la educación del niño deberá estar encaminada a desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades”. En las distintas leyes educativas españolas se ha señalado con claridad que el colectivo de altas capacidades necesita una educación diferente a la ordinaria para desarrollar sus capacidades hasta el máximo de sus posibilidades. Sin embargo, este mito se ancla en la absurda idea de que si se atiende aisladamente el aspecto cognitivo del alumno este no se desarrollará completamente en el resto de aspectos. Sobre todo se centra en el aspecto emocional y en el de las relaciones sociales, presuponiendo erroneamente que este alumnado no tiene habilidades sociales o presenta disincronía permanente entre su cognición y sus emociones. Tiran, cómo no, del “perfil” al que aludíamos en un mito anterior. La realidad, sin embargo, desmonta toda esta idea. El Informe Templeton sobre aceleración -no reducirla a la flexibilización, una de sus posibilidades- es demoledor en la lucha contra este mito, pero tampoco ha logrado permear la dura piel del estereotipo anclado.

10) ATENDERLOS FOMENTA EL ELITISMO

“No le puedo dar más ¡qué pensarían sus compañeros?”
“Le rompo las hojas de cálculo porque no usa el ábaco para hacer las operaciones. Seguro que no las hace de cabeza. En mi clase no permito que destaque nadie.”
“Es que si le dejo leer o hacer sumas los demás también van a querer y no pueden”

REALIDAD: Aquí lo que nos encontramos es una confusión entre elitismo y excelencia. Se entiende el elitismo como una actitud propia de quienes tienen poder e influencia, además de medios para acceder a una educación diferenciada de mayor calidad, frente a todos los demás. Sin embargo, la excelencia lo que promueve es la mejora general de todos y no ocultar las diferencias sino destacarlas para favorecer a todo el mundo. Dar a cada uno lo que precisa para que desarrolle su propio potencial. Elevar la marea para que suban todos los barcos.

11) LA ATENCIÓN ATENTA CONTRA LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

“No estoy aquí para darle clases particulares a tu hijo, son 28.”

REALIDAD: Tourón nos aclara este absurdo mito, fijado por la confusión entre igualdad e igualitarismo: “El principio de igualdad de oportunidades exige, precisamente, que a cada alumno se le de la ayuda que precise en función de sus propias características. Lo que atenta contra este principio es el tratamiento educativo indiferenciado, haciendo sinónimos igualdad de oportunidades e igualdad de resultados. De este modo lo que se promueve es el igualitarismo y se consolida la mediocridad. No es posible mantener con rigor esta postura y, al mismo tiempo, hablar de la atención a la diversidad o de las necesidades educativas especiales que lleva consigo este principio”.

12) HAY QUE ATENDER OTRAS NEAES ANTES

“La realidad es que estamos muy verdes en esto de las AACC, y por otro lado siempre se atiende primero a los que no llegan, y el orientador sólo puede ver a equis número de niños al año, con lo que hay que hacer una selección”

REALIDAD: Este es uno de los mitos más dañinos que existe, ya que supone el efectivo despilfarro de capital cognitivo en una sociedad moderna. No se puede posponer la atención de lo importante porque haya cosas más urgentes, suponiendo que se tenga claro lo que es urgente de lo que no lo es. El problema es que este orden de prioridades está establecido así en nuestro país. La orientación educativa atiende primero a los demás colectivos NEAE y, si le queda tiempo y recursos (que es cierto que son escasos), podrá dedicárselo a las altas capacidades. Esto es un disparate que nos cuesta mucho, ya que tenemos que importar talento (o sus productos) ya que los nuestros no pueden desarrollarse y los que lo logran no se pueden desplegar aquí, teniendo que salir a otros países más proclives a recoger los buenos frutos.

13) TODOS TENEMOS TALENTO

“¿Tu niño altas capacidades? ¡Cualquiera de la clase antes que el tuyo!”

REALIDAD: Este es el último mito, y es curiosa su generación, claramente semántica. Se establece cuando borramos la noción de grado en una expresión. Por ejemplo, en la expresión “todos tenemos talento”. Sería tan absurdo y poco significativo como decir que “todos tenemos altura” o “todos tenemos temperatura”. Es evidente que todos tenemos talento, como todos tenemos altura o temperatura, pero también lo es que no todos tenemos la misma altura, la misma temperatura o el mismo talento. Hay grados para cada uno de ellos. Y se establecen de modo explícito “altas temperaturas” o “gran altura”, o de modo implícito “inteligencia”. Cuando decimos de alguien que es inteligente, la noción de grado superior está incluida: “altamente inteligente”; cuando decimos que “no es inteligente”, aludimos a que no tiene una alta inteligencia. Hay distintos tipos de talento, está claro, pero hay que tener en cuenta la noción de grado en todos ellos. Hay personas con “gran talento” matemático como hay personas con “poco talento” musical. El talento, como la inteligencia, no es un atributo único que defina a la persona en su totalidad. Se trata más bien de una parte significativa, con diferente configuración y grado en cada persona. Tener claras estas diferencias evitarían el absurdo que produce escuchar frases como “todos tenemos talento”, carentes por completo de sentido y de realidad.

OTRA MITOLOGÍA PERSISTENTE

Para finalizar, comparto otras frases escuchadas que no entrarían en los mitos anteriores pero que demuestran el nivel de desconocimiento que existe en nuestro país. Fomentado por la publicación sistemática de información confusa en medios de comunicación o redes sociales que, desde luego, no ayudan en nada a la hora de erradicar estos mitos del imaginario colectivo.

“¿Sabes lo que es creatividad? Creatividad es ir al zoo, ver un mono marrón y luego dibujar uno exactamente igual al que ha visto. Eso es creatividad.”
“No te pongas en contacto con más asociaciones de altas capacidades, que luego nos llaman en el colegio.”
“Tengo miedo que se quede atrás si le quito las tareas de repetición de contenidos.”
“En muchos sitios te dirán que tiene altas capacidades. Lo hacen para sacarle el dinero a la gente.”
“Adaptación curricular… la primera vez que lo oigo ¿y eso me toca a mí?”
“No voy a pedir valoración. Cuando no lo hice con un alumno que tuve muy inteligente no lo voy a hacer con el tuyo.”
“No voy a hacer adaptación, si se aburre ya me dirás cosas.”
“No conozco ningún sitio donde puedas ir. Estás sola.”
“Total: en la vida no triunfan los inteligentes, solo los ‘avispados’.”
“Pensad bien si queréis que se registre en Séneca, lo podríais dejar marcado de por vida si luego se iguala.”
“Ha mejorado, ya no hace tantas preguntas.”
“Si se frustra, así aprende antes a frustrarse.”
“¿Que le duele la barriga antes de venir a clase? Pues aquí no se queja. Eso es que la tenéis muy mimada”
“Tu hija parece una jubilada en el recreo, se sienta en un banco con una libreta y no juega, deberíais ir más al parque…”
“¡Bah! Tanto ir a psicólogo y psiquiatra son tonterías. En nuestros tiempos no se iba.”
“Los especialistas privados solo os dicen lo que queréis oír.” (Inspector jefe)
“Los políticos hacen leyes que luego no se cumplen.” (Directora de instituto)
“No te lo tomes a mal, pero creo que lo que le pasa es que es un poco prepotente.”
“Piensa demasiado, no tendría que pensar tanto.”
“Usted lo que quiere es arruinarle la vida a su hijo”
“Una madre (profesora) me pregunto si tenia que llevar al niño al pediatra para ver si le ponían un tratamiento”
“Pero si no hace fórmulas ni lleva gafas (con 5 años…)”
“A la hora de jugar no va al rincón de las matemáticas, prefiere las cocinitas”

Artículo reblogueado.  Artículo original publicado en el Blog «Incansable Aspersor»

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